Educación 2024-2030

Impostergable es el replantear fines de la educación acordes al reclamo social. Niños y jóvenes ya pertenecen al nuevo milenio. Apabullante, avasalladora tecnología permea en todos los estratos sociales quedando obsoleto el diseño curricular, más acervadamente en la educación superior que, en diversos casos, está desvinculada de la educación básica sin dar continuidad a la Reforma Educativa.

La nación, debido a su magnitud, transita desde regiones olvidadas hasta ciudades cosmopolitas, reproduciéndose patrones desiguales en la realidad social. Existe en no exiguos casos, discordancia entre el perfil de educandos y docentes; en donde el estudiantado de generaciones actuales se distingue por su alto desarrollo prematuro en relación a paradigmas tradicionales. Niños y jóvenes sobresalientes en aumento no encuentran sentido a saberes transmitidos.

En el siglo anterior (no muy lejano) las raíces grecolatinas, el inglés y francés formaban parte de planes y programas educativos en nivel bachillerato; hoy debe agregarse chino mandarín y otros lenguajes, como los cibernéticos. En consecuencia, la formación docente debe adelantarse, estar en posibilidades de satisfacer necesidades actuales. ¿Por qué la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara o Puebla únicamente? ¿Por qué no San Cristóbal de las Casas, San Miguel de Allende, Pátzcuaro, o, incluso, Guanajuato o la ciudad de León, Guanjuato? Únicamente se privilegia el ambulantaje, la restaurantería, la hotelería ¿Y la gente nativa, sus alrededores? Ignorancia, miseria, producto de la educación desvinculada de la realidad social. Y no hace falta mencionar las olvidadas comunidades veracruzanas, oaxaqueñas, chiapanecas y del Bajío.

El desarrollo socioeconómico en marcha requiere ese impulso generado en las aulas, debiendo mirarse dentro de una globalidad presente avasalladora. Revisar planes y programas, así como el Artículo tercero constitucional será tarea de hoy, ya no del mañana.

¿Qué se está haciéndose en países desarrollados como Alemania, Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Japón, China? ¿Cómo y qué implementaciones están llevando a cabo? ¿Cuáles son las necesidades de esas sociedades y cuál es nuestra realidad? O sea, ¿los planes y programas de estudio corresponden a perfil requerido en ámbito laboral, social? Cuestionamientos deben consensuarse entre la Academia y las fuentes laborales. Hay que romper viejos paradigmas, ver cómo repensar el tiempo miserablemente perdido por algunos jóvenes tanto en centros educativos como en uso de tecnología sin propósitos educativos o de capacitación. Y no es menos prescindible el observar los hábitos de sueño en las nuevas generaciones, cuyo horario biológico está cada vez más desfasado, llegando incluso a pasar la medianoche. Asimismo, también habría que ver el rol de la Educación Física, como antaño se denominaba, cuya importancia hoy se torna necesaria dentro de una cultura cada vez más sedentaria. Lo anterior expuesto representa un gasto excesivo de energía que debería capitalizarse con el propósito de ser encaminada hacia actividades valiosas que sirvan al futuro profesional de los jóvenes.

Esto no implica desdeñar la tecnología, sino, más bien, hay que saber cómo utilizarla para el bien de los estudiantes. Los medios electrónicos ofrecen infinidad de alternativas para desarrollo individual y grupal. Así, las artes (como la música y pintura, consideradas desde los griegos necesarias), la filosofía y la estadística, deben privilegiarse dentro este nuevo paradigma. Debido a que en el gran acervo de las redes de información los contenidos relacionados a estas disciplinas son abundantes y, en muchos casos, accesibles para cualquiera.

En conclusión, no hay que permitir el vacío de poder en esta sociedad nueva a la que pertenecemos, pues su construcción es responsabilidad de todos. No es un secreto que existen intereses ajenos que desean ocupar este espacio. Por eso la participación de cada miembro que conforma la población es importante, ya que los individuos activos velarán por el cuidado de los demás.

Promover el bienestar general es un parámetro ineludible dentro de contextos que nos encontramos. Es por esto que los maestros tienen un papel fundamental. La educación debe preservar un sentido crítico y no permitir que las redes sociales, los grupos de poder o determinadas inercias sociales dañinas ocupen su lugar en la adquisición de conocimiento por parte de los estudiantes. Es la sabiduría, el deseo de conocer lo que debe preservarse para evitar que la ignorancia se apodere de la voluntad de las mayorías.

Este artículo está vinculado con la Academia Mexicana de la Educación.