Cincuentenario de Los Muchachos 71-75 Contadores Públicos

Dentro del marco de la celebración del 50.º aniversario de egreso de la Generación 1971-1975 de la Facultad de Comercio y Administración, sección Xalapa, de la Universidad Veracruzana, se llevaron a cabo diversas actividades que incluyeron la develación de una placa conmemorativa, efectuada el viernes 21 de noviembre en la facultad, teniendo como invitados de honor al maestro Francisco Romero Valdés y al maestro Jerson Rodríguez, en representación de las autoridades de la institución: el mtro. José Efraín Montero Mora, jefe de carrera, y el administrador L.A.E. Francisco Salazar Pimentel.

El simbólico recuerdo contiene la leyenda siguiente:

«Universidad Veracruzana
Facultad de Comercio y Administración
Generación 1971-1975
Contadores Públicos y Auditores
50.º Aniversario
Testimonio de nuestro profundo agradecimiento a nuestra institución y comunidad académica que nos formó como profesionistas para ejercer con dignidad
Xalapa, Ver., 22 de noviembre de 2025».

Con este motivo, los compañeros alumnos de aquella época procedentes del Puerto de Veracruz, la Ciudad de México, Cerro Azul, Minatitlán, Denver, Martínez de la Torre, Misantla, Coatepec y de esta capital del estado de Veracruz, gracias a que tuvieron la posibilidad de estar presentes, disfrutaron de un encuentro más en esta, su máxima casa de estudios.

Posteriormente, concluido el sencillo pero muy significativo acto protocolario, se llevó a cabo una cena de convivencia en el ya tradicional restaurante La Casona del Beaterio, en el centro histórico de esta ciudad.

Tal develación se llevó a cabo a las 18:00 horas, haciendo un recorrido por los pasillos y recordando tiempos pasados, dialogando y compartiendo la cena; durante la charla reinó un ambiente de hermandad en este colonial restaurante, con diálogos amenizados por música agradable. Durante el recorrido en la facultad se saludó al compañero del grupo matutino José Luis Nava, actualmente ejerciendo la docencia en nuestra alma mater.

El día sábado 22 a las 11:00 de la mañana, asistiendo la mayoría de los integrantes a la reunión programada con antelación, se hizo un nuevo recorrido por la Facultad de Comercio prevaleciendo un ambiente juvenil que aún se conserva; fue un momento de recordar y hacer bromas, de compartir parte de la trayectoria de vida de cada quien en estos 50 años, y en esta mañana se experimentó cierto aire de añoranza.

Concluido el recorrido, sin desear despedirse de la escuela y menos aún de separarse, el grupo se trasladó hacia el centro de la ciudad para llegar con puntualidad y oportunidad a la Rectoría de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y estar presente en la Eucaristía, celebrada por el sacerdote Andrés Solano Hernández, quien con gran vocación y devoción llevó a cabo la ceremonia en la cual se realizaron oraciones por los miembros de esta generación, tanto asistentes como ausentes y aquellos que ya gozan de la eternidad, nombrándose a cada uno. El sacerdote fue ordenado hace más de 47 años, o sea, casi cuando estábamos recién egresados nosotros; una gran coincidencia.

Coordinada por la contadora Irma Reyes (mi esposa), asistente del presbítero, la contadora Josefina Poblete participó proclamando la Palabra y la compañera Concepción Mendoza cantó el salmo.

En la homilía, el sacerdote enfatizó sobre los beneficios y bendiciones que seguramente se han recibido y experimentado durante estas cinco décadas en cada uno de los miembros de esta generación, felicitándolos por venir a agradecer ante el Todopoderoso, conservar la vida y tener la oportunidad de compartir nuevamente unidos por la amistad y por el amor; un ejemplo de vida que continúan legando a todos sus seres queridos y en su entorno, considerando que la unidad es una de las áreas de oportunidad en nuestra nación y en el mundo, y aquí los compañeros ofrecen una muestra de que sí es posible alcanzarla.

Acompañó el coro Dos Corazones, integrado por jóvenes muy participativos y a quienes se les agradece por su apoyo al participar en un horario inusual.

Por supuesto, continuaron con la foto del recuerdo y la bendición, para después recibir el saludo personalizado del presbítero y la bendición individual algunos que se acercaron, y posteriormente encaminarse al cercano restaurante.

Finalmente llegó el momento de departir en una larga tarde en el restaurante Asadero Cien, sucursal de la avenida Ávila Camacho, frente al Teatro del Estado. Un salón donde apuradamente fue posible acomodar a más de cuatro decenas de comensales y que finalmente fue lo más conveniente porque se estuvo más cerca el uno del otro, y así continuó el festejo.

Se inició la tardeada solicitando guardar un minuto de silencio en memoria de los compañeros que se adelantaron en el camino; posteriormente, y fungiendo como maestros de ceremonia la compañera Eva Rincón y Roberto Rivas, miembros del comité organizador, se dio la bienvenida con el mensaje de la siempre entusiasta Eva. Luego se procedió al brindis expresado por quien esto escribe, centrado en el tema del agradecimiento y citando un aforismo de la madre Teresa de Calcuta: «No debemos olvidar que todo lo que tenemos nos ha sido dado»: nuestras instituciones familiares, las instituciones educativas, así como las instituciones públicas y privadas que confiaron en los servicios profesionales de los miembros de esta generación.

A continuación se invitó al contador Rafael Moreno Luce a que dirigiera su mensaje, considerando que en el año de 1971, en que inició esta experiencia, el maestro fungía como director de la facultad; hoy tuvimos la fortuna de que nos acompañara y de recordar aquellos tiempos de la rectoría de Roberto Bravo Garzón y anécdotas varias. Otro de los homenajeados fue el contador Miguel Álvarez de Asco, quien impartió la cátedra de Sociedades Mercantiles, si mal no se recuerda. El maestro cuenta con un impresionante currículum y se desempeñó como servidor público en el Gobierno del Estado de Veracruz. Por último, el contador Felipe Hakim Simón, quien actualmente se dedica a la comunicación a través de Crónica del poder. Él también nos impartió cátedra y ejerció la profesión en la administración pública del Estado. Los tres coincidieron como grandes amigos, recibiendo este día 22 un reconocimiento a través de las múltiples expresiones de afecto y de cariño.

Una de las sorpresas, también placentera, fue la presencia de la mtra. Silvia Mari Mateu Sedas, viuda del recordado Timoteo Aldana Carrión.

Paulatinamente, entre charlas y expectación, Felipe nos hizo el honor de dirigir la entrega de reconocimientos, demostrando que identifica y recuerda perfectamente a la mayoría de los festejados. Por parte de los alumnos destacó Jesús Ricaño Escobar, quien también tomó la palabra compartiendo algunas anécdotas y otras inspiraciones recordando a su señora madre. la música estuvo a cargo del gran pianista, el joven Mauricio Vicon, magnífico músico con quien se puede uno continuar deleitando por las mañanas en Los Cafetos del Hotel Xalapa.

El servicio a la carta fue eficiente y ágil en el restaurante, sirviéndose el vino espumoso, luego vino tinto y finalmente los alimentos al gusto de cada comensal. Un mezcal reposado deleitó los paladares, bebida nacional emblema de Oaxaca, así como el escocés Buchanan’s; todo consumido con moderación, compartiendo y complementándose.

La inspiración emergió y Cucho Ricaño recordó su herencia poética. A continuación, el compañero Rafael Martínez Barcelata declamó Morena, de la autoría de Fernando Aguirre Beltrán:

«Morena, morena,
este día he brindado por ti…
¡me da tanta pena,
me da tanta pena, morena,
pensar que te olvidas de mí!…»

Las horas fueron transcurriendo y a las 6 de la tarde Mauricio, el pianista, se retiró, continuando las charlas en pequeños grupos; paulatinamente se fueron despidiendo hasta finalizar aproximadamente a las 8:30 de la noche con el firme propósito de reunirse probablemente en unos 6 meses más.

Un reconocimiento, una taza, un pin, un dibujo de la facultad a lápiz —creación de Jahir— y un fólder con la imagen impresa constituyeron los recuerdos símbolo que el tiempo olvida; sin embargo, la experiencia de la conmemoración quedará plasmada en el alma. ¡¡¡Felicidades!!!